

«No todo lo que se siente difícil está mal.»
Las emociones difíciles o las situaciones complicadas
no son automáticamente una señal
de que una decisión o un camino sean equivocados.La dificultad también puede formar parte
de un proceso necesario.Algunos procesos de crecimiento requieren perseverancia
y la disposición
de afrontar los desafíos.La sensación de pesadez, por sí sola,
no es un criterio fiable
para determinar lo que es correcto.Lo importante es
aprender a distinguir
entre el malestar pasajero
y los valores fundamentales.Ambos merecen
ser observados de manera consciente.Este libro está dirigido a las personas
que desean aprender
a afrontar los desafíos con una perspectiva más amplia
y a no dejarse guiar únicamente
por sus emociones del momento.